A veces es bueno cerrar los ojos y soñar, soñar, soñar que eres quien no eres, soñar que estás con quien no estás, soñar que esa mujer del espejo no eres tú.
Pero al volver abrir lo ojos, la realidad se planta ante ti, agrediéndote con todas sus fuerzas, con toda su crueldad, porque no podemos escapar de ella, nos marca para siempre.
¿Que son los sueños? ¿De que material están hechos? Cuantos sueños se desploman, los hemos levantado piedra a piedra, noche a noche, palabra a palabra, sueños que hemos ido forjando con paciencia, con ilusión, con silencios. Pero los sueños pueden convertirse en pesadillas.
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